La vida en el sur

¡Que vivan Andalucía y su arte! Esto es lo que decimos todos los años y todos los años nos vamos de vacaciones a alguna zona del sur, da igual la localidad, lo importante es ir al sur, a todos en casa nos encanta viajar por Andalucía, sus gentes, sus calles, su comida… todo de allí nos gusta. Por eso este año no iba a ser distinto, este año nos toca Córdoba, así que lo preparamos todo para viajar durante doce días por Córdoba y sus pueblecitos.

Salimos de casa todos llenos de energía, vamos cinco, el matrimonio y mis tres hijos y estamos dispuestos a pasarlo de maravilla. Tenemos pensado hacer algunas rutas de senderismos y montar a caballo, estas vacaciones prescindimos de la playa y queremos disfrutar un poco de la naturaleza por lo que pasaremos dos noches en una casa rural con muy buena crítica en la red.

Cuando vamos llegando a Córdoba, a falta de un par de kilómetros el coche se averió y nos dejó tirados en una cuneta. No era lo previsto pero bueno, que le íbamos a hacer, nos dirigimos con mucha precaución a una gasolinera que habíamos pasado hacia doscientos metros atrás, allí con ayuda del señor del surtidor pudimos comprobar que se había estropeado un manguito del motor por las altas temperaturas y que el motor se había calentado en exceso, por suerte no se gripó.

El señor de la gasolinera llamo a uno de los desguaces cordoba para que nos trajeran el manguito que se había estropeado. En menos de media hora estaba allí el muchacho del desguace con la pieza, con la ayuda de mi marido se quedó arreglado en unos minutos y pudimos proseguir con nuestro viaje. Aun después de lo que podamos pensar, todavía quedan personas amables en el mundo, que están dispuestas a ayudar a los que lo necesitan sin pedir nada a cambio. Mi eterno agradecimiento al señor de la gasolinera por su ayuda desinteresada.
Una de las cosas que más deberíamos valorar en el ser humano es la humildad y la facilidad con la que deberíamos actuar para ayudar a los demás. Proseguimos con nuestro viaje y pudimos disfrutar de nuestras vacaciones montando a caballo y paseando por todos esos parajes naturales que hay en Córdoba y en sus alrededores. Una maravilla digna de visitar y de ver en familia, que es como se disfrutan las cosas.

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